Desde 1834 en el Barrio Gótico
Santa Clara abre en la calle Llibreteria en 1834, junto a la plaza Sant Jaume, entre el Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat. El rótulo lo dice claro: bomboneria, pastisseria, degustació.
Hace unos cincuenta años la pastelería pasó a manos de la familia Gil-Ribes, que la llevó durante tres generaciones. Cuando Núria Pagés se jubiló, el negocio pasó a nuevas manos, con el compromiso de mantener vivo su legado y su carácter de pastelería de toda la vida.
Y así sigue: la vitrina llena de dulces, las pizarritas con los precios y las mesas para tomar un café. Hay familias que compran aquí la mona de Pascua año tras año.

Han escrito sobre nosotros
«Ha visto cambiar la ciudad, pero nunca ha perdido su esencia.»
«Un rincón donde lo clásico no pasa de moda y donde cada bocado es un homenaje a la repostería de calidad.»